Las fiestas ya están aquÃ. Las Navidades no representan la mejor época para el sexo, pero ello no es óbice para que algunas personas lo intenten. Muchas fiestas terminarán felizmente, y hay que llevar cuidado para que la euforia de las celebraciones y su anticipación garanticen siempre buenos momentos.
El estilo de vida en España, a diferencia del de muchos otros paÃses, tiende a alargar el dÃa en exceso. Es algo que suelen mencionar los extranjeras que vienen de visita y que están acostumbradas a dÃas más cortos… Es raro que el inicio de cualquier reunión para cenar ocurra antes de las diez de la noche. Y si a esa hora empieza, ¿a qué hora termina? Luego vienen el café, la sobremesa y la tertulia… Más tarde, quizás unas copas y si apetece marcha, las discotecas están vacÃas antes de las dos. Por lo tanto, alguien que alarga la fiesta y termina charlando, tomando unas copas y bailando en una discoteca puede estar teniendo sexo a las cinco o las seis de la mañana. Cabe preguntar, ¿cómo tiene el cuerpo —y la mente— la persona a esas horas, tras su larga jornada y la fiesta?
Por otra parte, además del consumo de alcohol —socialmente aceptado e integrado en las costumbres— es triste reconocer que está cada vez más extendido el uso de drogas. Actualmente, la cocaÃna y las drogas de diseño se han abierto un hueco en muchas situaciones de ocio. Y es bien sabido que estas sustancias no son las mejores aliadas en la cama, a pesar de ciertos espejismos que pueda haber en ese sentido. Si sumamos todos los factores anteriores, es improbable que el sexo realizado tras una fiesta, después de un largo dÃa, sea de muy buena calidad o el más placentero. Eso sÃ, está claro que a nadie le amarga un dulce.
Hay quienes opinan que el sexo que más se disfruta es el que se practica por la mañana. Para gustos, colores, pero es verdad que hay condiciones que favorecen el rendimiento en el sexo. En la mayorÃa de los casos esas condiciones se refieren al estado fÃsico y psicológico de las personas en cuestión.

Al igual que en otras ocasiones hemos subrayado la importancia de realizar el sexo en un lugar cómodo y adecuado, consideramos que el estado fÃsico y psicológico de la persona puede ser determinante. Si uno está agotado, estresado… su rendimiento sexual puede ser muy pobre. En esos casos, es mejor descansar, relajarse y buscar un mejor momento.
La calidad en las relaciones sexuales no es siempre una preocupación en la persona o en la pareja. Recordemos que la variedad favorece la salud. Cuando una pareja se limita a una sola práctica y a unos patrones determinados, suele terminar desequilibrada. Asimismo, cuando se tienen despiertos los cinco sentidos, uno es capaz de sentir con más intensidad y de percibir con más sutileza, lo cual le permite un mayor disfrute en el sexo.
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