El punto G femenino es un tema bastante divulgado. El concepto parece conocido por la gran mayorÃa de las mujeres, aunque todavÃa pueda haber alguien que no sepa de qué se está hablando, como podemos ver en este divertido vÃdeo de un concurso televisivo La señora y el punto G.

Sin embargo, el punto G masculino no parece tan conocido, cuando en realidad, desde el punto vista anatómico, se trata de la próstata. Intuyendo el filón que podrÃa tener hablar de un punto G masculino, algunos no dudaron en dar pábulo al tema y adornarlo con referencias a ignotas y extraordinarias cotas de placer que se alcanzarÃan con su estimulación. De ahà surgieron propuestas cada vez más elaboradas de prácticas tales como la estimulación del punto G —masaje de próstata— a la par que se realiza una felación. Esta práctica puede ser grata para algunas personas, y si no se ha probado es una posibilidad más, pero no es obligado encontrarle el gusto, ya que en el sexo no hay panaceas y algunos muestran su incomodidad ante tan Ãntimo masaje.
Fascina la idea de que haya un lugar en nuestro cuerpo, y en concreto en el bajo vientre, que sea secreta clave para llevarnos a grados de placer insospechados. El que la sexualidad forme parte de lo Ãntimo propicia las fantasÃas sobre los ocultos saberes que aún tenemos por descubrir.
En ocasiones se habla del punto G del hombre como punto P, de próstata, pues como comentamos, su estimulación no es más que el masaje de ésta. Anatómicamente situada en la parte inferior del recto, hacia la vejiga, a unos pocos centÃmetros (se alcanza con el dedo) el suave masaje de la misma puede suponer una buena contribución al incremento de la excitación del hombre, que obviamente, como es habitual, acabará eyaculando en un orgasmo. Que éste sea más intenso o incluso resulte en una suerte de multiorgasmo ya son asuntos que tienen más que ver con la fantasÃa —sexual— que cada cual quiera echarle al asunto. No olvidemos que buena parte de la gracia suele estar en la felación simultánea que se realiza, y que en muchas ocasiones tiene más que ver con una demostración de especial y experto agasajo con el que se desea gratificar a la pareja.
Estamos aquà ante una forma lúdica de aproximarse a la exploración y juego anal. En nuestra práctica clÃnica diaria, apreciamos un incremento del juego anal en relaciones heterosexuales. Suele ser en las parejas más jóvenes donde observamos que los hombres se permiten aceptar las caricias y acceso al ano, disfrutándolas y sin cuestionarse su orientación sexual por ello. Y es que este es uno de los asuntos que con más frecuencia pueden suscitar el fantasma de la homosexualidad en varones sujetos a una educación machista tradicional. Es el machismo lo que puede suponer la autolimitación, el ponerse freno, evitando el juego con el propio ano por la inseguridad que genera.
El ano y la próstata son áreas sensibles, como el resto del cuerpo, y enriquecemos nuestro universo de placer si nos permitimos integrarlo en lugar de poner lÃmites y excluir capacidades de disfrute. Buena parte de lo comentado cuando hablamos de la preparación para el sexo anal es útil para iniciarse en el juego con las caricias en la próstata, disponer de lubricante y concederse el tiempo que se desee.
Fuente: Soitu
¿eres gay??? ¿como puedes decir que hay que ILIMITAR nuestros puntos de placer??? entonces debemos dejar que nos acaricien el ano para disfrutar del sexo??? ¡¡¡¡DIOS!!! está mal de la cabeza… yo disfruto del sexo simplemente penetrando a mi chica y haciendola sentir bien hasta que llegue al orgasmo… (recuerda que somos los del palo y ellas el agujero) no viseversa… el punto G del hombre es la punta del pene y CASO CERRADO¡¡¡
Muchas gracias por tu opinión. Es bueno tener distintos puntos de vista, pero está bastante aceptado que el punto G masculino está en el ano. Y no es indispensable ser gay, como tú dices (si pretendÃa ser insulto, no lo ha sido), para disfrutar de este tipo de sexo, ya que existen numerosas formas de que tu chica te pueda ayudar en ese sentido.
yo tengo bastante reticencia a q me encuentren el punto g, aunq generalmente me gusta experimentar bastante en el tema, considero q eso es una cañeria de salida y no una toma de entrada… aunq quien sabe igual me estoy perdiendo el superplacer!
A mi no me agrada mucho eso de que me metan el dedo en el culo… no me animo… sin embargo uno nunca sabe…
si, al verdad esque como que no apetece mucho
óptimo artÃculo, el punto g masculino es un tema que ninguna trata…. continuad asÃ
yo lo he probado y el orgasmo es mucho mas intenso cuando se suma la estimulacion del pene junto con la prostata al mismo tiempo.
Es un orgasmo mucho mas fuerte.
no hay q ser ignorante o buscamos ayuda para complaser a nuestras mujeres o la competencia lo ara en esto me refiero a otros hombres o tal ves mujeres
Me parecerÃa lógico q se relacionara el Punto G de los hombres con la homosexualidad si fuese en otros tiempo pero hoy en dÃa… con lo que se ha estudiado el tema… me parece q es cerrarle puertas al placer. Entiendo q a los hombres les pueda dar reparo al principio pero no me parece normal relacionarlo con los gays. Es un punto mas, y si las mujeres tenemos dedos y juguetes para estimularlo, entonces ¿por que no? la diferencia la marca q sea un hombre o una mujer kien lo estimule, solo eso.
Es muy interesante saber que el hombre tiene un punto G o en su caso P,lo cual me parece bueno saber dar al hombre mas placer del que cree y sabe tener, no por ello va a ser gay, el gay no es gay porque le gusta que le estimulen el ano, es porque le gustan los hombres.