La semana pasada publicamos una entrada con tres pelÃculas que contienen escenas cuento menos eróticas. En esta nueva entrada proponemos alguna más que han marcado la historia del celuloide. Para que una escena sea erótica no tiene porque que existir ni siquiera sexo explÃcito, como quedó claro la semana pasada. En ocasiones son los detalles los que dotan a la escena de un aura irresistible para el espectador.
Se viene a la cabeza una de las escenas clásicas que mezclan romanticismo y resulta estimulante con su dosis de erotismo. En esta además la música juega un papel fundamental, hasta el punto que escucharla te evoca automáticamente la escena. Esta peli no es otra que Ghost, y su escena en el torno de barro. Una preciosa aunque triste historia de amor, que se ha convertido en todo un clásico.
La última de Stanley Kubrick, Eyes Wide Shut, centraba su trama en el sexo y la obsesión en torno a este de los protagonistas. Las escenas de sexo se muestran envueltas en una nube onÃrica donde los desnudos aparecen sin cesar. Su director no pudo ver una pelÃcula que cuando se estrenó provocó una gran expectación.
Para cerrar hablaremos de “Diario de una Ninfómana“, pelÃcula que en su estreno levantó un gran revuelo. En torno al diario de una mujer ninfómana se desarrolla una historia donde el sexo tenÃa un protagonismo absoluto.