Museos dedicados al erotismo
Hay varios museos dedicados al erotismo diseminados por todo el mundo. No son museos que destaquen por la calidad de sus piezas o por sorprender especialmente al espectador, pero creemos que están llenos de curiosidades dignas de admirar. Nos ha parecido interesante destacar algunos de los más significativos.
El museo de la Erótica de Barcelona
Ubicado en la conocida Rambla, fue inaugurado en 1996 por un empresario holandés. Atrae a unos 250 mil visitantes anuales y fue modelado sobre la base del museo del sexo de Berlín, Alemania. Ofrece reproducciones del Kama Sutra y grabados en madera de origen africano, como así también ilustraciones europeas del siglo XV. Su toque de distinción se lo debe a una pequeña colección de gráficos de Picasso y Miro y a una silla erótica que da miedo…Es el único en España dedicado al erotismo, tratándolo desde diferentes culturas. En general con bastantes curiosidades para ver y que recomendamos visitar si va por la Barcelona.
El Erotica Museum de Hamburgo.
Este museo de Hamburgo muestra la forma en que el tema del erotismo ha inspirado a los artistas a través de la historia. Se muestran obras de arte de cada variedad, cada uno representando un tema erótico. El museo no trata de ocultar la exposición a puerta cerrada, sino que pretende llevar la colección privada para que todos la vean. Diversas exposiciones especiales se celebran cada año, de ciertos temas o artistas o estilos. Hay una pequeña cuota de admisión.
El Sex Museum de Amsterdam
El museo del sexo de Amsterdam es un excelente ejemplo del hedonismo y liberalismo que palpita en la capital holandesa. Está dividido en diversos halls. En el primero puede apreciarse una colección de literatura y manuscritos con dibujos que se han ido creando a lo largo de la historia. Incluye posiciones figurativas chinas, dibujos de mujeres revolviéndose alrededor de falos enormes, cómics antiguos pornográficos, así como cinturones de la castidad y juegos antiguos sadomasoquistas. En otra de las dependencias pueden verse algunos maniquís con posturas obscenas ficticias, así como lencería antigua o escenas de un burdel. Finalmente, en la última sección pueden verse dibujos pornográficos de todo el mundo desde 1930 hasta nuestros tiempos, y, como no, una sección dedicada sólo al Kamasutra.
Museo del sexo de Nueva York, EE.UU.
No sólo se lo conoce por el acrónimo “Mosex”, sino que su fundador, Daniel Gluck, alardea de su “enfoque académico multidisciplinario”. Ofrece exhibiciones permanentes sobre la tradición burlesca y las subculturas sexuales (como la escena disco gay y el sadomasoquismo), con el objetivo de “explorar el desarrollo de las actitudes modernas sobre el sexo y la sexualidad”.
Museo Nacional de Erótica de Canberra, Australia
Inaugurado hace unos pocos años en la capital política del gigante de Oceanía, ofrece una curiosa mezcla que armoniza “lo antiguo” y “lo improbable” y, a la vez, se muestra positivo ante el espíritu sexual propuesto por la mayoría de las tendencias inscriptas dentro del llamado movimiento New Age. Incluso, con al misma pretensión de seriedad que su par neoyorquino, promete “hacer foco en el alma erótica de Australia” y mostrar “las raíces eróticas de su gente”. Su sitio de Internet es el mejor de todos los de su tipo.
Museo de la Erótica de Copenhage
La capital danesa es el hogar del Louvre de los museos del sexo. Emplazado en el corazón comercial de la ciudad, fue fundado en 1993 por Ole Ege, un legendario cineasta y casi único responsable de la reputación de maníacos sexuales de los dinamarqueses. Presenta colecciones que ilustran la historia de la expresión erótica (pinturas, esculturas, postales, fotos, revistas, películas y juguetes sexuales), que incluye un video tan explícito que es capaz de encender a cualquiera.
Museo del Erotismo de París
Construido en lo que fue un antiguo cabaret vecino al Moulin Rouge, en el famoso y centenario barrio de Piaglle, fue inaugurado en 1997 y ofrece de todo un poco: pornografía pura y explícita, historia del sexo, arte erótico… La colección global incluye pinturas aztecas con referencias homosexuales y fetiches de fertilidad africanos. Durante el Mundial de fútbol que se celebró en Francia a menos de un año de su inauguración, montó una exhibición en torno a… ¡la pelota de fútbol!
Beate Uhse Erotik Museum de Berlín
Cualquiera esperaría que uno de los principales museos del sexo en la capital alemana fuera franco y directo, y este lo es. Inaugurado en 1996, es una de las atracciones turísticas más visitadas de Berlín, gracias a sus 3 mil objetos sexuales en exhibición, que incluye falos tallados de Indonesia, pinturas en seda del siglo XVIII y XIX, fichas de burdeles chinos del siglo XIX y porcelanas chinas del siglo XX. Y, como si fuera poco, un “sex shop” en el primero de sus tres pisos.
